CARTA TERCERA. Amada madre de nuestro Señor Jesucristo: Te escribo ésta con la libertad que me da el sentirme amado por Ti. Quisiera que recordáramos enero del año 2002, en que me encontré fatal de salud, y el doctor me diagnosticó un principio de gripe:”con unas pastillas y un par de días de descanso, es más que suficiente corroboró”. El día siguiente era sábado, tenía mucha fiebre y me encontraba fatal, cuando llamaron a la puerta, estaba totalmente abatido y sin fuerza para abrir, era mi cuñada con una mala noticia, se había muerto nuestro primo Ramón. Entonces de sentirme fatal, pase a peor me sentía humillado e impotente, porque no me sentía capaz de ir hasta Artesa y volver como el resto de mi familia. El lunes todavía con la fiebre alta volví al médico arrastrando los pies como los viejos, al abrir la puerta de su despacho le dije:” doctor me estoy muriendo”, el hombre me sonrió y me auscultó, diagnosticándome una neumonía, en las radiografías fue doble. Toda esta historia no tendría razón de estar aquí, si no fuera que al `pronto de tomar medicamento, mi cuerpo reaccionó y según iba recuperándose, automáticamente aumentaba mis meditaciones en Tus bondades, la verdad obtuve muchos regalos de tu benevolencia. Me vino a la mente cuando estuve en Alemania, nunca me imaginé que mis hermanos evangelistas, se buscaran tanto trabajo en humanizarte, como si todas las mujeres estuvieran hechas con el mismo modelo y Tú tampoco podías salirte de esos límites. Es muy curioso que unas personas que afirman que son discípulos de Tu hijo, sean incapaces de aceptar que alguna cosa debió de ver el Señor contigo, cuando afirmo que estabas llena de gracia y decidiera pasarse nueve meses en Tú seno y le alumbraras después, ya que la mayoría de los mortales, no solemos tener unas experiencias tan originales ni tan íntimas con el Señor. Estaba dándole vueltas a estos pensamientos cuando me llegó la lectura (HH. 1,12-14) que nos dice: “Entonces se volvieron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos, que próximo a la ciudad, la distancia de un camino sabático. Y cuando llegaron, subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro y Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago el de Alfeo, Simón el Zelota y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres, y de María la madre de Jesús, y de sus hermanos.”(*) El (*) anexo del fondo de la página nos dice: “Como una prueba más, que la historia de la salvación progresa asumiendo los diferentes períodos anteriores. Encontramos aquí a María la madre de Jesús asociada en el momento del nacimiento de la Iglesia”. Esto explica, como una de las causas en que mientras unos hagan una bandera de Ti, otros se pongan totalmente en contra, haciendo sencillamente una política de poder. Lo más grave, es que para mandar no se guardan reparos en colocarte en medio de batallas, o en la presidencia de cualquier injusticia que necesiten poder disculparse. Por suerte muchos pobres hemos comprendido que Tu sitio estaba a nuestro lado como un gran faro, que nos alumbre el camino que hacemos cada día, porqueandar en medio de un mundo de sobrados, es muy difícil Señora. Nos sigue comentando el evangelista en los hechos de los apóstoles: “Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos con un mismo objetivo. De repente vino del cielo un ruido como una ráfaga de viento, que llenó toda las casa en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; se llenaron todos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse”. Esta es prácticamente la expresión que dirá de esta manera, Bernadette en Tu primera aparición: “apenas me había quitado la primera media, escuche como si fuera una ráfaga de viento (coumo un cop de bén) en patues su lengua”. Mira hacia atrás pero los álamos no se mueven, y se inclina para quitarse la otra media. ! Y otra vez el mismo ruido!. ¡Pero esta vez, delante de ella, las ramas se agitan; son las ramas de un rosal silvestre con las raíces en la base de una especie de nicho a tres metros del suelo por encima del borde derecho de la gruta! Una dulce luz ilumina aquel agujero de sombras y en medio de aquella luz he ahí una sonrisa. Que presentación más bonita de Tú aparición a la chiquilla de Lurdes, cuando leí por primera vez el libro de las apariciones me emocioné muchísimo, actualmente cuando repaso estas lecturas todavía me cosquillean mis sentimientos, con las palabras de la niña Bernadette, que nos recuerdan al evangelista del que indudablemente ella no tenía ni la menor idea, ya que seguramente era la muchacha más pobre e ignorante de aquel lugar, hecho que la mayoría no pudo comprender, como tampoco lo hicieron los feligreses con cierto acomodo, el llegarte a perdonar por no escogerlos a ellos, cuya posición en la parroquia y en la comunidad tenía bastante más consideración. Actualmente cuando un enfermo se cura en la peregrinación, los propios compañeros son los primeros en preguntarse que tiene éste que no tenga yo. Quisiera recordar una historia parecida al evangelista y a la niña Bernadette, se trata de (1R.19, 11-13.) el cual nos cuenta: “Sal y permanece de pie en el monte ante Iahvé”. Entonces Iahvé pasó y hubo un huracán que hendía las montañas y quebraba las rocas ante Iahvé; pero en el huracán no estaba Iahvé. Después del huracán un terremoto; pero en el terremoto no estaba Iahvé. Después del terremoto, fuego, pero en el fuego no estaba Iahvé. Después del fuego, el susurro de una brisa suave. Al oírlo Elías, enfundó su rostro con el manto, salió y se mantuvo en pie en la entrada de la cueva. Le llego una voz que le dijo: ¿qué haces aquí Elías? Aquí además está la eterna pregunta que nos hace Tú hijo ¿Qué haces aquí parado? Ponte a caminar y suele hacer esta demanda con voz potente, casi chillando lo que pasa además de las sorderas clínicas nosotros disfrutamos de una nueva. “La sordera cristiana” ya que casi nunca oímos a Tú hijo. Después de Pentecostés, encontramos en los hechos, a un San Pedro recitando unas palabras del profeta Joel que nos dicen:(Sucederá en los últimos días, dice Dios: Derramaré mi Espíritu sobre todo mortal y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños.) Es curioso Señora que las cosas del Espíritu Santo den tanto temor a los responsables de las iglesias en general. Según cuentan no quieren que se pierda ninguna de las almas, aunque cuando estas emigraron, no salió nadie a recuperarlas. Estaba aún en la cama recuperándome, cuando me hiciste llegar la lectura del evangelio (Jun. 19, 26-27.) que nos dice: Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre:” Mujer, ahí tienes a tu hijo” Luego dice al discípulo: “Ahí tienes a tu madre.” Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa. El evangelista nos hace un verdadero poema de tú entrega por parte de Tu hijo a nosotros como creyentes en El, donación que nos hace a través de san Juan, esperando que como este Te acojamos en nuestras casas, como principio de algo que podría cambiarnos el mundo, al no tenernos que educar jamás en los miedos. Y si fuéramos capaces de amar al Jesús del evangelio, el mundo podría dejar de manipularnos. Pasado un tiempo y ya en plena recuperación, nuestra amiga Antonia, me dejo un libro que se titula:” María vida del alma”. Del P. Severino M. Ragazzini. En el cual hay una relación muy bonita contigo que nos explica: Ella no ha dado el consentimiento sólo para una maternidad humana. Ella antes que nada y sobre todo ha sido requerida a dar su consentimiento y ha dado su (fiat) para ser la madre del Salvador, el primogénito entre muchos hermanos, la Cabeza del Cuerpo Místico. Y la madre no hace distinción entre la cabeza y los miembros de su hijo, como no debe tener preferencias entre los distintos hijos. “Es evidente pues que María ha engendrado a todos sus hijos en Jesús, siendo inconcebible que una madre no engendre juntamente la cabeza y el cuerpo. Por eso, con toda la verdad, es madre universal como lo es de Jesús. Los amó a todos como le ama a Él. Tiene para sus hijos los mismos cuidados que ha tenido para el Hijo”. Y acaba el capitulo con una frase maravillosa: Es una historia que finaliza en el momento en que somos hijo de María. En esta referencia del P. Severino, nos recuerda que cuando se encuentra a nuestra pareja, no por esa razón la parte afectiva deja de querer a la madre biológica, y por tanto con la Virgen María es una situación parecida, y aunque no seamos capaces de llegar al (agapâs-me) de Ella o de Su hijo, si podemos asumir el (filô-se) de San Pedro, del cual hemos de sentirnos contentos del poder disfrutar de este sentimiento hacia Ellos. En este mundo el ser, quiere decir sentir, pero un sentir como una erupción que se dirige hacia el exterior como parte de la realización. Es una riqueza que nos transmites y sentimos la necesidad de regalar, el pretender venderlas, significarían su desaparición y esto no es un cuento de hadas. Al principio de mi conversión, descubrí la libertad en mi sentimiento, que no es la libertad de las convivencias humanas esta es una historia diferente a la que he podido con los años enriquecer con la oración y la plegaria. Hablando de Tu libertad, alguien me explicó la historia que pasa en una subasta de un mercado de esclavos en la América colonial, en la que se está desarrollando una puja por un hombre de muy buena planta, esto provoca que el precio éste continuamente alzándose, uno de los protagonistas es un señor con un traje blanco, e incluso el sombrero es del mismo color, llevando una barba y los pelos de la cabeza más bien largos y por la edad del todo blancos. Y como produjo un fuerte impacto al resto de los terratenientes, éstos poco a poco se van retirando. Después de pagar la subasta se marchan a su finca, y al llegar le hace quitar las cadenas y le dice: -Aquí tienes tus papeles, ya eres libre para ir a donde tú quieras. -Pero señor, usted ha pagado un precio muy elevado por mi persona, le contesta el hombre. A lo que el pujador le replica: Esto es muy cierto, pero también es cierto que éste era mi dinero, y yo lo he querido gastar en esta forma, sencillamente para que disfrutaras de tu libertad. Entonces el hombre emocionado reacciona dándole las gracias y le dice que haciendo huso de esta libertad regalada, se propone a partir de este momento dedicarse al servicio de él. Pienso que esta libertad es la que marca la diferencia con el resto de las creencias, entre unos montones de normas y obligaciones, o el Jesús del evangelio, que sólo nos pide que le amemos a través de los demás, sabiendo además que El ya lo hizo antes con nosotros y de forma incondicional. Debemos saber que en la otra parte que llamamos el mundo, encontramos el dolor a través de la enfermedad, que nos marca la personalidad a través del sufrimiento de nuestros sentimientos. Seguramente si no hubiera pasado lo de Chernovil, los índices por muerte de cáncer habrían sido muy inferiores, sobreviviendo todavía muchísimos de ellos. Aquí deberíamos preguntar a los que mandan, en este caso también a los encargados de las centrales nucleares, ¿Cómo puede ser que a cuatro vanidosos llenos de orgullo se les permita provocar un accidente de consecuencias tan graves para la humanidad y que ésta no pueda encontrar la manera de defenderse? Lo planteo así porque las personas suelen culpar de todos los accidentes a Dios, y El no tuvo nada que ver. Esta carta se la dedico a los familiares por parte de mi madre de Artesa de Segre, y me despido de Ti con una poesía deseando que Tu atención se pose sobre todos nosotros. TU ATENCIÓN. De Tú mano quiero siempre estar, como un niño que va en Tu caminar, María, Tú eres nuestra María. En el mundo, estar contigo y Tus cosas, aunque no sea un camino de rosas, ni tampoco de violetas hermosas, María, Tú eres nuestra María. Andaré sin ningún tipo de miedo, ya que al final me darás un quiero, María, Tú eres nuestra María. Tú siempre estuviste a nuestro lado, luchando codo a codo en nuestro costado, María, Tú eres nuestra María. El sueño de Tu amor nos vas a entregar, y toda la eternidad, toda nos va a durar, María, Tú eres nuestra María. De mi corazón quiero hacerte una flor, y recoger Tu sonrisa y Tu amor. María, Tú eres nuestra María. Recoges todas las lágrimas del mundo, y de los pobres su dolor profundo María, Tú eres nuestra María. Haciendo del sufrimiento un rosario, ¿quién nos sacaría de este agravio? María, Tú eres nuestra María. Con Tu hijo una oración nos entregaste, y de su amor el mundo inundaste, María, Tú eres nuestra María. ( Ramón, con sus padres, su abuelo y sus dos yayas)-
CARTA CUARTA. Para Javier y Carmina de Montgat. Amada madre de nuestro Señor Jesucristo: Te escribo esta con la libertad que me da el sentirme amado por Ti. Hoy recordaremos que hace veinticinco años, tuve la suerte de que me concedierais la misericordia por parte Vuestra de sacarme del Egipto del mundo, cuyos santos patronos son el santo materialismo y el santo egocentrismo. Para que pudiera experimentar una forma diferente de vivir y de entender la existencia. Así empezaba mi peregrinaje en mi camino de Santiago, donde todo me era nuevo, descubriendo los campos de trigo de nuestros sentimientos, que el viento de la vida lo zarandea en olas y a veces nos cambia nuestros paisajes, llevándome después al desierto e incrementaste mi sed para que pudiera saciarme seguidamente en la fuente de la vida, éste es el camino que lleva a la entrada definitiva en donde me colgasteis un rotulo que clama, “Aquí todo es nuevo y diferente”. También es cierto que tenemos que convivir con las personas y las cosas del mundo viejo, y aunque aportes ciertas novedades ellos siguen la línea de siempre. No es necesario que Te recuerde, que no me ha sido ni fácil ni tampoco sencillo, pero de una cosa estoy seguro, es que nunca me ha faltado Tu compañía, ni por senderos fáciles, ni por derroteros difíciles, y que en todo momento has procurado queno me faltara ni el agua ni el maná durante el polvoriento trayecto hasta encontrar los verdes prados con espesas pasturas. Y como aquel pueblo tuyo, también mantuve mis viejas infidelidades, pero esta carta no es para justificar los errores, sino para daros las gracias por vuestras llamadas, y por todos estos hermanos y hermanas que con sus hechos y sus oraciones han aportado mucha calidad a la parte espiritual de este nuevo camino. Y es que con los brazos de su afecto y de su cariño han hecho una fuerte piña alrededor de mis sentimientos, tan grande y tan fuerte que era imposible caerse en la escalada del castillo de la fe. Así poco a poco me voy acercando a la cima de este castillo que Tú has establecido para mi persona con todos estos amigos que sin pedirlo les has colocado en la construcción del mismo, sin entrenarnos ni una sola vez, pero disponiendo de toda Tú confianza. Sabes Señora, cada vez puedo distinguir mejor a mi Enxaneta (coronador de castillos humanos). Es el niño Jesús, lo dice clarísimo el salmo 118, versículo 22. “La piedra que desecharon los albañiles se ha convertido en la piedra angular”. Tiene los dos brazos estirados como si fuera un puente, pero no verticalmente, sino con un poco de pendiente, una mano enfoca hacia el inferior, a mi persona, y con la que no para de darme ánimos con una gran sonrisa me comenta: “gratis te lo he dado Juan, además con todo mi amor”. La otra mano va en dirección al Padre. Y este puente virtual, nos invita a cruzar todos los ríos turbulentos de la vida. Sabemos muy bien que Tu hijo es el mejor a la hora de encauzarnos hacia el Padre, y por tanto Él se convierte en nuestra mejor plegaria, incluso en los momentos de silencio en los instantes que no sabemos ni que decir, El lo transforma en una oración, haciendo que los silencios hablen por sí mismo. Me gustaría que le comentaras a Tú hijo, que gratis he procurado repartirlo, con el afecto que me ha sido posible recoger, pues solo podemos dar lo que tenemos, eso sí respetando el equipaje que El nos ha entregado a las personas, y no debemos de manipular en nombre de Jesús sino más bien amar en El y a través de Él. Lo maravilloso de su historia es que no solo está con los que queremos compartirla, sino también con los que en principio han dicho que no, esperando que puedan cambiar. El es el palo del pajar en donde se arremolinan nuestras oraciones y saldrán girando sobre sí mismas como una espiral hacia el cielo, transformándose en un torrente de perfume, como le gusta al Señor. Sabes Señora quisiera preguntarte: ¿Cómo podría explicar un pequeño milagro a un mundo que ya lo sabe todo? Y hablando de pequeños milagros, quisiera comentarte del perro de mis amigos, que se llama Trac y cada mañana cuando Javier lo lleva de paseo, se dedica a saludar y a darles besitos a todos los gatos que le salen en su ruta diaria. Otra cuestión es cuando se encuentra en su jardín, el gato que no es de su agrado le invita a marcharse, la verdad no sería justo el recriminarle nada pues las personas humanas también tendemos a escoger los más íntimos. Un buen día le escribí una poesía a la que incorporo al final de la carta con todo mi amor hacia Ti, y dándote las gracias por la parte del salario recibido en todas mis amistades
( Mi primo Ramón).
(Pintura de Pentecostés en la iglesia subterránea de santa María de Maricel).
(M is primos Ramón y Carmen, con mis hermanos Inés y Agustín).
(Ramón , Carmen, Tomas y Ramón).
( M i tía Aurora con su padre ).
(Javier en la plaza de Ocata).
( Carmina en el petit café).
El perro Trac.
Al perro Trac una ventana le vamos a dar,
en el barrio de la calle para que pueda ver,
así puede siempre a todos saludar,
y discutir con sus amigos, dice Javier.
Es un perro muy tierno y encantador,
y cuando le explicas lo que sientes,
es que él te mira con tanto amor,
que piensas, tú sí que me entiendes.
Una de las que cada día va a visitar,
la amiga gata orejitas en su caminar,
de pequeña se las fueron a quitar,
las ratas, y así todos la suelen llamar.
no importa quien sea, con tal de amar.
Es una de tantas amigas no le cabe duda
pues siempre que él sale a caminar,
a todos los que encuentra les saluda,
La Carmina que hizo siempre de maestra
y arregla su jardín, con mucho anhelo,
le explica al perro que con la ventana esta
es como una puerta abierta hacia el cielo.
El a su amiga orejitas le fue a explicar,
lástima que no nos podemos comunicar,
pues cuando a ellos me fueron a entregar,
a la antesala del cielo el Señor me hizo llegar.